¿Qué trabajas en Crisálida?
La crisálida no es un lugar de descanso — es un lugar de disolución. Aquí sueltas los patrones heredados: la sobreexigencia, el placer como culpa, la sexualidad como tabú.
Es el módulo más profundo del proceso. Y el que más libera.
Lo que se disuelve no se pierde — se transforma.